Es evidente que las relaciones de pareja no suelen ser  fáciles. En realidad nunca lo han sido plenamente. Cada miembro de la relación tiene su manera específica de entender la vida y sus propios imperativos. Pero ser feliz en una relación de pareja es una opción muy posible y en la Escuela de Coaching de Relaciones te acompañamos a que aprendas a  lograrlo

En innumerables  ocasiones  y a pesar de existir una gran atracción y afinidad, las relaciones de pareja se sienten como que no funcionan , como que no hay amor y esto suele conducir finalmente a la disolución del vínculo. 

Donde hay atracción hay contraste. Dicho de otra manera, para que  haya atracción tiene que haber contraste entre los amantes. En física es el equivalente a la atracción magnética de los dos polos opuestos de un imán. Ese contraste no solo es físico, emocional, sino también mental. Los amantes observan la vida de manera diferente. Ese ver la vida de distintas maneras, en ocasiones, suele traer un conflicto, si no se sabe cómo gestionar el contraste.

No obstante, la ausencia de conflictos en la pareja es una utopía, ya que los problemas suelen estar a la orden del día y, en consecuencia, pueden surgir en cualquier instante de la relación. Eso no implica, necesariamente, que nuestra pareja no nos quiera. 

Trabajar por una relación fortalecida 

Convivir con la persona que amamos y no saber solucionar de forma apropiada  los conflictos, puede generar una lenta destrucción de la relación. Con el paso de los años, además, la rutina  puede llegar a erosionar dramáticamente el bienestar de la pareja.

Unidas a estas causas existen otras tales como, por ejemplo, las expectativas irreales sobre cómo debería ser la relación de pareja o la mercantilización de las relaciones. 

A partir de esta forma de entender las relaciones, la situación de la pareja puede hacernos creer que todo debe ser perfecto cuando estamos en una relación de noviazgo o en un matrimonio, sin percatarnos de los perjuicios de la misma. 

Explorando la felicidad conyugal 

Los Coaches de Relaciones, creemos que la felicidad de la pareja es posible, pero existen, desde luego,  una serie de condiciones que deben darse para que los miembros disfruten de una relación saludable. 

Resulta fundamental entender desde un comienzo, que procurar ser feliz todo el tiempo no es posible y que lo importante, en verdad,  es trabajar para que la pareja funcione la mayor parte del tiempo. Somos de la opinión de que no son los conflictos por sí mismos los  que dañan una relación, sino la manera cómo los afrontamos.

Entonces ¿qué podemos hacer?

Nos gustaría asomar algunas estrategias vitales que contribuyan a que una relación de pareja funcione, y se sienta como un espacio seguro y armonioso. No son reglas ni imperativos absolutos, sino que son maneras de relacionarse entre dos seres humanos que les permite vincularse de una manera amorosa y auténtica a la vez. . 

Cuida y aprecia los detalles de la relación

Al comienzo  de la relación, es sencillo mostrarnos como seres detallistas, es decir, cumplidos, hacer actividades con la pareja, pero esto suele cambiar desfavorablemente.  

Si deseas que la relación funcione, es fundamental seguir mostrando   cariño y valorar al que está a tu lado.  

Una visión realista de las relaciones de pareja

Creer que el amor es un paraíso y que la relación debe ser perfecta las 24 horas del día y los 365 días del año no es una opción realista. Las relaciones pasan por altibajos y ser conscientes de ello es vital  para poder aportar soluciones

La calidad del tiempo que invertimos 

Vivimos un mundo demasiado ajetreado en el que casi siempre terminamos estresados a causa del trabajo y otras angustias. Para ser feliz en pareja, resulta imprescindible organizar el tiempo para tratar de ganar un rato a solas, un rato sin interrupciones. Pasar tiempo de intimidad con la pareja es de buena salud para la relación.

La honestidad es un pilar clave 

Muchas veces resulta difícil ser honesto en ciertos asuntos por temor  a que tu pareja no los comparta. Pero lo cierto es que las personas valoramos la honestidad y ser percibido como una persona sincera, ya que la honestidad hace que una relación de pareja funcione mejor.